Justicia Social
“La gloria de Dios es la vida del hombre” San Irineo . Justicia Social Por Gustavo Cano Romeo llamemos a este hombre, tiene treinta y tanto años, fue deportado de los Estados Unidos y llegó a Guatemala sin un quinto entre la bolsa, o sea, vino más pobre de cómo se fue. La casa de sus padres, en donde vivían con su mujer, se la quitaron los coyotes como pago de la deuda que les tenía. Y su mujer dejó en la casa de su madre (su suegra) a los tres niños que tienen, ella se fue con uno de los coyotes, dicen. La infancia de Romeo no fue fácil, sus papás le mandaron a la escuela hasta el tercer año, y de ahí pues tuvo oficios varios, pero más se dedicó a vender en el mercado. En estos ambientes de la calle, se fue relacionando con gavillas de menores con las que compartían los mismos problemas. En algún momento se metieron en problemas porque los inquilinos los fueron identificando en pequeños hurtos, riñas callejeras y escándalos de diferentes calañas. Un día de ta...